Grupo número cinco compuesto por: Cikiut Oviedo, Vanesa Zarate, Astrid Rodríguez y Yanetsi Zotillo, la cual explicaron el tema del satélite Simón Bolívar.
El Satélite Simón Bolívar es la puesta en marcha de un proceso de transformación que nos llevará a otros niveles de manejo de la información y permitirá hacer de los procesos de integración una herramienta verdadera. Es un proyecto venezolano para la humanidad. Con el proyecto Venesat-1, también conocido como Satélite Simón Bolívar, Venezuela incursiona por primera vez de forma activa en la tecnología satelital, y lo hace como política pública con fines pacíficos, al servicio de los venezolanos y de América Latina. El proyecto es impulsado y coordinado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y contempla cubrir todas aquellas necesidades nacionales que tienen que ver con telefonía, transmisión de información, acceso y transmisión de mensajes por Internet, entre otros. El Simón Bolívar es propulsado al espacio por un cohete que lo libera a 200 kilómetros de altura, momento en el que recorre la distancia restante de manera autónoma para situarse en su órbita a 36 mil kilómetros. El plazo de colocación en la posición orbital final será de cinco a diez días. Una vez en el espacio se realizan unas pruebas de aceptación en órbita. Es importante aclarar el hecho de que el satélite no va a transmitir su señal inmediatamente que sea puesto en la órbita correspondiente. El mismo deberá pasar una etapa de pruebas de dos meses en la que se certificará que todos los servicios para los que fue programado operen de forma correcta: Internet, imagen digital, telemedicina, entre otros.
Una vez que se logre este objetivo, para finales de diciembre aproximadamente, se le entregará operativo el satélite a la compañía venezolana Cantv, para que esa empresa disponga de la utilización del mismo. Hay que destacar que el satélite Simón Bolívar tiene una expectativa de vida de 15 años, lo cual no significa que deje de funcionar, sino que este es el tiempo garantizado, ya que después empieza a tener problemas porque se acaba el combustible que le permite operar. Por tanto, en este período de tiempo, se tiene previsto lanzar un nuevo satélite para reemplazarlo. El Simón Bolívar, llamado así en honor del prócer independentista, será uno de los cerca de 3 mil satélites geoestacionarios que orbitan alrededor de la tierra, esto quiere decir que donde se coloque, en relación al ecuador, él se moverá con la tierra. Todos los satélites geoestacionarios cumplen funciones distintas y responden a intereses determinados por el gobierno o la empresa que los controle.
Una vez que se logre este objetivo, para finales de diciembre aproximadamente, se le entregará operativo el satélite a la compañía venezolana Cantv, para que esa empresa disponga de la utilización del mismo. Hay que destacar que el satélite Simón Bolívar tiene una expectativa de vida de 15 años, lo cual no significa que deje de funcionar, sino que este es el tiempo garantizado, ya que después empieza a tener problemas porque se acaba el combustible que le permite operar. Por tanto, en este período de tiempo, se tiene previsto lanzar un nuevo satélite para reemplazarlo. El Simón Bolívar, llamado así en honor del prócer independentista, será uno de los cerca de 3 mil satélites geoestacionarios que orbitan alrededor de la tierra, esto quiere decir que donde se coloque, en relación al ecuador, él se moverá con la tierra. Todos los satélites geoestacionarios cumplen funciones distintas y responden a intereses determinados por el gobierno o la empresa que los controle.
Independencia Tecnológica
El gobierno venezolano dirige todos sus esfuerzos a crear una plataforma tecnológica sin precedentes en la historia venezolana, con el objetivo primordial de lograr, en nuestro país, la tan ansiada independencia tecnológica que redundará, entre otros beneficios, en la seguridad de la nación. Más que comprar un satélite Venezuela se encuentra en un proceso de apropiación tecnológica, de allí la incorporación de jóvenes venezolanos en entrenamiento formal y en capacitación técnica en calidad de operadores, tanto de satélites como de telepuertos. Venezuela construirá la soberanía tecnológica del país, a través de la transferencia de conocimiento que, dicho sea de paso, permitió a 90 venezolanos viajar a China para formarse durante la propia fabricación del Satélite Simón Bolívar y adquirir lo necesario para fabricar y crear nuestra propia tecnología satelital en un futuro cercano. Con los años, nuestro país podrá producir tecnología satelital lo que nos enrumbaría a estar entre las naciones con alto nivel tecnocientífico. Según palabras de Nuris Orihuela, Ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología y presidenta del Centro Espacial Venezolano "dentro de unos años podríamos poseer nuestro propio cosmódromo, y dar asesoría tecnológica a otros pueblos". "Nuestra presencia tecnológica se va a hacer más importante con los años y estamos trabajando arduamente en este gran proyecto", afirmó Orihuela. Del grupo de jóvenes que viajaron, 15 cursaron doctorados, 15 maestrías en diversas áreas aeroespaciales vinculadas a la fabricación de la tecnología satelital y las 60 restantes se capacitaron para el control de órbita y manejo de tráfico satelital desde tierra. Esto significa la creación de una escuela tecnológica nacional, es aprovechar para bien la tecnología que se nos presenta y no dejar ir esta gran oportunidad. La bandera de Venezuela estará en el espacio y ciudadanos de este país participaron en la fabricación del satélite. Serán también venezolanos quienes manejarán el satélite desde tierra.
A modo de conclusión, el satélite es una herramienta de integración regional muy importante que permitirá la incorporación de programas en la región.
Este proyecto es el más grande en la historia venezolana. La tecnología china marcará el futuro de las telecomunicaciones patrias con un soporte y aprendizaje para los jóvenes venezolanos. Un proyecto integrador para beneficio de la humanidad.Grupo número seis compuesto por: José Alcalá y José Hurtado, ponenciado el tema de la propiedad intelectual por derecho de autor.
Según lo indagado, Se puede determinar como la protección otorgada a todas las creaciones u obras del ingenio del carácter del creador, ya sean de índole literaria, científicos o artísticos, o cualquiera sea su género, forma de expresión, merito o destino.
El derecho de autor consiste en el conjunto de facultades morales y patrimoniales que corresponden en forma exclusiva al autor de una obra, o a quien corresponda la titularidad de estos derechos por haberle sido transmitidos por el autor o por disposición legal, y conforme los cuales aquel puede beneficiarse de la utilización o comercialización de su obra, ya sea directamente o autorizando a terceros la realización de ciertos actos.
Mucho se ha discutido sobre la verdadera naturaleza del derecho de autor, cuestión que sin perjuicio de las consideraciones políticas y socio-culturales que puedan hacerse al respecto, debe dilucidarse también a la luz de las ciencias jurídicas.
Si comparamos al derecho de autor con el dominio sobre los bienes materiales, nos encontramos con que la propiedad es perpetua (porque dura mientras la cosa exista, aunque cambie de titular), mientras que el derecho de autor es temporal; la propiedad solamente contiene relaciones económicas entre el sujeto y el objeto, al tiempo que el derecho de autor mantiene siempre una vinculación espiritual o afectiva entre el creador y su obra; la propiedad solamente otorga derechos de orden patrimonial, pero el derecho de autor tiene una doble estructura, que comprende derechos morales y patrimoniales; la propiedad es susceptible de una transmisión plena de derechos por acto entre vivos, mientras que el contenido moral del derecho de autor es inalienable e irrenunciable.
A modo de conclusión, ver al derecho de autor como una propiedad es olvidar que se trata de una materia “de interés público”, interrelacionada con los derechos sociales y culturales, donde entran en juego el aliento a la creatividad, el desarrollo cultural endógeno, la protección de la diversidad cultural y la producción de nuevos bienes inmateriales que nos permitan disfrutar del avance de la inteligencia en el campo de las ciencias, las artes y las letras
Si comparamos al derecho de autor con el dominio sobre los bienes materiales, nos encontramos con que la propiedad es perpetua (porque dura mientras la cosa exista, aunque cambie de titular), mientras que el derecho de autor es temporal; la propiedad solamente contiene relaciones económicas entre el sujeto y el objeto, al tiempo que el derecho de autor mantiene siempre una vinculación espiritual o afectiva entre el creador y su obra; la propiedad solamente otorga derechos de orden patrimonial, pero el derecho de autor tiene una doble estructura, que comprende derechos morales y patrimoniales; la propiedad es susceptible de una transmisión plena de derechos por acto entre vivos, mientras que el contenido moral del derecho de autor es inalienable e irrenunciable.



